{"id":759,"date":"2020-08-28T09:51:59","date_gmt":"2020-08-28T12:51:59","guid":{"rendered":"https:\/\/fapol.org\/cythere\/?post_type=avada_portfolio&#038;p=759"},"modified":"2021-07-20T10:18:03","modified_gmt":"2021-07-20T10:18:03","slug":"miller-el-sintoma-es-una-paradoja","status":"publish","type":"avada_portfolio","link":"https:\/\/fapol.org\/cythere\/portfolio-items\/miller-el-sintoma-es-una-paradoja\/","title":{"rendered":"MILLER &#8211; El s\u00edntoma es una paradoja"},"content":{"rendered":"<p><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-one-full fusion-column-first fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-title title fusion-title-1 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-four\"><h4 class=\"fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated\" style=\"margin:0;--fontSize:30;line-height:1.1;\">El s\u00edntoma es una paradoja *<\/h4><\/div><div class=\"fusion-sep-clear\"><\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:20px;margin-bottom:20px;width:100%;\"><\/div><div class=\"fusion-sep-clear\"><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"font-size: 17px;font-weight: 800;font-family: Montserrat;line-height: 0.1\">JACQUES-ALAIN MILLER<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-2 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-margin-top:50px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-one-full fusion-column-first fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-alignright\"><a class=\"fusion-button button-flat button-medium button-default fusion-button-default button-1 fusion-button-default-span fusion-button-default-type\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" href=\"https:\/\/fapol.org\/cythere\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/07\/CYTHERE-3.-MILLER-El-sintoma-es-una-paradoja.pdf\"><i class=\"fa-download fas button-icon-left\" aria-hidden=\"true\"><\/i><span class=\"fusion-button-text\">PDF<\/span><\/a><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-3 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-margin-top:100px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-2 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-one-full fusion-column-first fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-2\"><p style=\"text-align: justify\"><span class=\"fusion-dropcap dropcap dropcap-boxed\" style=\"--awb-border-radius:8px;--awb-background:#F26362;\">E<\/span>l psicoanalista es un terapeuta, no lo olvidemos. Nos dirigimos a \u00e9l para curarnos o, al menos, para estar mejor. Lo que tiene que resolver es todo lo \u201cpsi\u201d. El s\u00edntoma como aquella cosa que debe ser suprimida en la medida en que el s\u00edntoma es lo que no va. Si vamos a ver a un psicoanalista, nos atribuimos a nosotros mismos lo que no va. Puede suceder tambi\u00e9n que se vaya a ver a un psicoanalista por alguna otra raz\u00f3n, por ejemplo, para conocerse a uno mismo y, en ese caso, y sobre esa base, no es seguro que la demanda realizada al analista sea admisible. Es necesaria la queja, hace falta un sufrimiento. El sujeto consulta por eso de lo cual se queja y espera poder deshacerse de ese padecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se dice entonces que el s\u00edntoma se presenta primero como un impedimento. Existen analistas que dicen: \u201c\u00a1muy bien! \u00a1nos ponemos a la obra!\u201d; \u201c\u00bfde qu\u00e9 est\u00e1 sufriendo usted?\u201d; \u201cesto es lo que dispongo para aliviarlo: lo voy a poner a su servicio por una duraci\u00f3n que se puede estimar en\u2026\u201d, etc. Eso no estar\u00eda mal si fuera el \u00fanico lado del s\u00edntoma, ese lado inc\u00f3modo, pero no es el \u00fanico, ni tampoco es su lado m\u00e1s profundo. El s\u00edntoma es algo que, al comienzo, la persona primero a\u00edsla, luego nombra e identifica en la misma medida en que ella misma no se reconoce all\u00ed, en una cierta cantidad de cosas que piensa o hace, o bien se hace eco en fen\u00f3menos de los cuales es el foco. Hay algo en lo cual la persona s\u00ed se reconoce y es en la imagen de s\u00ed misma, la que ha construido de ella misma. Digamos que es su yo (<em>je<\/em>) que es, precisa, verdadera y esencialmente una imagen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Algunas met\u00e1foras admiten decir que el yo es algo que nace en el espejo, como imaginario, con una forma total, completa del cuerpo. Es la idea que tenemos de nuestra personalidad, habiendo sido modelada sobre una imagen, como si el yo fuera una forma total, susceptible de florecer, una forma sint\u00e9tica, en fin\u2026 Se trata de integrar algunos elementos que, o por azar o por descuido no se han ajustado, comprimido, eso es, seguramente, una ilusi\u00f3n para aquellos que creen en el auge de la personalidad y realizan falsas promesas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El s\u00edntoma no es un accidente. Es, en primer lugar, lo que escapa a la organizaci\u00f3n del yo, lo que se manifiesta fuera de su poder de modo independiente. El s\u00edntoma tiene un car\u00e1cter de extraterritorialidad con respecto a lo que se llama \u201cel poder de la conciencia\u201d o \u201cla s\u00edntesis de la personalidad\u201d. Es posible introducir aqu\u00ed toda la psicolog\u00eda que invita a ser due\u00f1o de s\u00ed mismo. Hay, efectivamente, hoy en d\u00eda, profesores de autocontrol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El s\u00edntoma es un enclave en el imperio del yo y constatamos que, con respecto a ese yo -que es imaginario-, el s\u00edntoma resiste. Si el yo es imaginario, el s\u00edntoma, el verdadero s\u00edntoma, es real. Algunas personas lo que tienen de m\u00e1s real es su s\u00edntoma: el s\u00edntoma est\u00e1 ah\u00ed, no puede ser eliminado. Lo que Freud constat\u00f3 es que hab\u00eda fragmentos del mundo interior que eran extranjeros al imperio del yo y que el yo era llevado a adaptarse, tal como se supone que lo hace con el mundo exterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El yo hace frecuentemente \u201ccontra mala fortuna-buen coraz\u00f3n\u201d, y adopta el s\u00edntoma. Freud llama a eso la \u201cadaptaci\u00f3n secundaria del yo al s\u00edntoma\u201d y a\u00fan m\u00e1s, \u201cla incorporaci\u00f3n del s\u00edntoma al yo\u201d. Eso se manifiesta, en un primer momento, molestando intensamente y en un segundo tiempo, invitamos al s\u00edntoma a la esfera de nuestro yo, y pasa a formar parte de nosotros, eventualmente, hasta el punto de que se vuelve lo que m\u00e1s amamos en nosotros mismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lo que Freud descubri\u00f3 aqu\u00ed y que invalida, desde el punto de vista de los psicoanalistas, las promesas de curaci\u00f3n total y r\u00e1pida, es que existe una satisfacci\u00f3n presente en el s\u00edntoma. Una satisfacci\u00f3n que est\u00e1 escondida que, eventualmente, puede hacer sufrir a nuestro yo. El s\u00edntoma puede tomar el sentido de una satisfacci\u00f3n. Freud pens\u00f3 que el s\u00edntoma era un mensaje. Lo descubri\u00f3 en sujetos que hablaban con sus cuerpos, digamos que parte de sus cuerpos, pero estudiando a esos sujetos enfermos de sus pensamientos, los que no pueden impedirse pensar \u201cen\u201d, descubri\u00f3 que el s\u00edntoma ten\u00eda valor de goce. Tomemos como ejemplo a las personas que presentan rasgos de car\u00e1cter repulsivos para su entorno, que no diferencian entre su yo y el s\u00edntoma. Quieren mantener esos rasgos de car\u00e1cter repulsivos de modo esencial, no consideran que esos rasgos habr\u00eda que suprimirlos, ese modelo de personas llamadas \u201cobsesivas\u201d. Hay muchas en las grandes organizaciones burocr\u00e1ticas sobre las que reposa nuestra civilizaci\u00f3n y hacen funcionar a esas organizaciones gracias a sus s\u00edntomas. Hace falta, es necesario que se topen con un enigma para que entonces se separen un poco de ellos. Es gracias a su s\u00edntoma que se ganan la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este segundo lado es diferente del primero y es mucho m\u00e1s importante para la cl\u00ednica, porque es el lado en que, a\u00fan si uno se queja, no puede des-hacerse, hay un n\u00facleo que resiste. Entonces, una vez resueltas las dificultades m\u00e1s superficiales, encontramos ese n\u00facleo sintom\u00e1tico que se aferra a uno como una garrapata a su perro. Es un par\u00e1sito, es como si el s\u00edntoma fuera un organismo par\u00e1sito en el interior de vuestro pensamiento, por ejemplo, y que goza de usted mientras que usted sufre. La curaci\u00f3n es all\u00ed algo mucho m\u00e1s complejo que cuando se trata del cuerpo. El s\u00edntoma es un modo de goce y, empujando un poco los l\u00edmites que hab\u00eda alcanzado Freud, se puede decir que, en la especie humana, todo modo de goce es sintom\u00e1tico. En todo caso, en la experiencia anal\u00edtica no se encuentran otras. Y, en fin, es generalizable, los seres hablantes solo gozan de manera sintom\u00e1tica, salvajemente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esta es la idea esencial que pone l\u00edmites a toda curaci\u00f3n de la dificultad ps\u00edquica, a la promesa de curaci\u00f3n de hoy en d\u00eda, de la ciencia, del bienestar absoluto, de la propaganda, de un estado normal de bienestar permanente. Freud dice que la satisfacci\u00f3n de un s\u00edntoma es una satisfacci\u00f3n sustituta. Se debe diferenciar de lo que no est\u00e1, de la plena satisfacci\u00f3n sexual.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><strong>Traducci\u00f3n<\/strong>: Olga Molina<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><strong>Revisi\u00f3n<\/strong>: Gabriela Grinbaum<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-4 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-sizes-top:0px;--awb-border-sizes-bottom:0px;--awb-border-sizes-left:0px;--awb-border-sizes-right:0px;--awb-border-color:#ffffff;--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-margin-top:50px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-3 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-one-full fusion-column-first fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-3\"><p style=\"text-align: justify\">* Publicado con la amable autorizaci\u00f3n de Jacques-Alain Miller, alocuci\u00f3n radial, 2005.<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"portfolio_category":[59],"portfolio_skills":[61],"portfolio_tags":[],"class_list":["post-759","avada_portfolio","type-avada_portfolio","status-publish","format-standard","hentry","portfolio_category-cythere-n-3","portfolio_skills-jacques-alain-miller"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fapol.org\/cythere\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/759","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fapol.org\/cythere\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio"}],"about":[{"href":"https:\/\/fapol.org\/cythere\/wp-json\/wp\/v2\/types\/avada_portfolio"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fapol.org\/cythere\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fapol.org\/cythere\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=759"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fapol.org\/cythere\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/759\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3189,"href":"https:\/\/fapol.org\/cythere\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/759\/revisions\/3189"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fapol.org\/cythere\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=759"}],"wp:term":[{"taxonomy":"portfolio_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fapol.org\/cythere\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_category?post=759"},{"taxonomy":"portfolio_skills","embeddable":true,"href":"https:\/\/fapol.org\/cythere\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_skills?post=759"},{"taxonomy":"portfolio_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/fapol.org\/cythere\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_tags?post=759"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}