{"id":6560,"date":"2019-08-12T11:44:12","date_gmt":"2019-08-12T14:44:12","guid":{"rendered":"https:\/\/fapol.org\/blog\/portfolio-items\/lisbeth-salander-una-histeria-actual\/"},"modified":"2019-08-12T11:44:12","modified_gmt":"2019-08-12T14:44:12","slug":"lisbeth-salander-una-histeria-actual","status":"publish","type":"avada_portfolio","link":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/blog\/portfolio-items\/lisbeth-salander-una-histeria-actual\/","title":{"rendered":"Lisbeth Salander, una histeria actual"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1248px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><div class=\"autor\" style=\"text-align: justify;\">Por <strong>Jorge Bafico<\/strong><\/div>\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lisbeth Salander, la protagonista de la trilog\u00eda Millenium[1] de Stieg Larsson, a los trece a\u00f1os prendi\u00f3 fuego a su padre. Fue recluida por unos a\u00f1os en un sanatorio psiqui\u00e1trico con el diagn\u00f3stico de esquizofrenia, y al poco tiempo se le dio de alta bajo la condici\u00f3n de contar con un tutor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1os despu\u00e9s la ni\u00f1a incendiaria se hab\u00eda prostituido en los barrios bajos de Estocolmo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lisbeth Salander es bisexual. No quiere amor, s\u00ed sexo sin responsabilidad, sin entrega ni pasi\u00f3n. Su cuerpo es extremadamente delgado y est\u00e1 lleno de tatuajes y de\u00a0<i>piercing<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiene muy pocos amigos. Fue v\u00edctima de abuso por parte de su tutor, pero la protagonista de Millenium, es capaz de defenderse de \u00e9l, vengarse y tatuarle en el cuerpo: \u201cSoy un s\u00e1dico cerdo, un hijo de puta y un violador\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dej\u00f3 la prostituci\u00f3n para convertirse en una avezada\u00a0<i>hacker<\/i>, trabajando por fuera de la ley. Se venga de los hombres que no aman a las mujeres; lejos de los estereotipos femeninos, lejos, muy lejos de las mujeres reprimidas de la \u00e9poca freudiana, esta muchacha casi esquel\u00e9tica y con los pelos revueltos denuncia y combate un modo de ser del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es autosuficiente, activa, fr\u00eda, vengativa e inteligente y parece ser una de las nuevas figuras femeninas que nos ofrece la actualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lisbeth Salander es una inadaptada&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta rebelde ha cautivado a m\u00e1s de quince millones de personas en todo el planeta e impuso una moda global entre las mujeres de su generaci\u00f3n. Es interesante la cantidad de lecturas diferentes que ha generado la protagonista de Millenium; por ejemplo el psiquiatra y escritor \u00c1ngel Garc\u00eda Prieto plantea que Lisbeth: \u201ces una psic\u00f3pata, con cierto grado de autismo\u201d. Vicente Garrido, psic\u00f3logo criminalista espa\u00f1ol, duda que la joven tenga caracter\u00edsticas autistas, y manifiesta que \u201ctiene muchas heridas emocionales por los malos tratos vistos y sufridos, pero no expresa una patolog\u00eda de base gen\u00e9tica\u201d, y considera que es una mujer \u201cmuy endurecida, pero no una soci\u00f3pata. La vida le ha ense\u00f1ado a estar muy protegida para no ser herida y ha desarrollado un odio profundo hacia quienes causan el mal. Es capaz de asumir otros roles, por ejemplo se hace pasar por una chica rica\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lisbeth Salander refleja m\u00faltiples lecturas de sus s\u00edntomas&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El escritor Mario Vargas Llosa, escribi\u00f3: \u201cla novedad, y el gran \u00e9xito de Stieg Larsson, es haber invertido los t\u00e9rminos acostumbrados y haber hecho del personaje femenino el ser m\u00e1s activo, valeroso, audaz e inteligente de la historia, y de Mikael, el periodista fornicario, un magn\u00edfico segund\u00f3n, algo pasivo pero simp\u00e1tico, de buena entra\u00f1a y un sentido de la decencia infalible y poco menos que biol\u00f3gico. \u00a1Bienvenida a la inmortalidad de la ficci\u00f3n, Lisbeth Salander!\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, como tantas, Lisbeth Salander es una hist\u00e9rica&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La histeria tiene una larga historia; ya se puede rastrear en 1900 A.C. en un antiguo texto medico egipcio descubierto en Kahoun que la nombra como una enfermedad llamada \u201cperturbaciones del \u00fatero\u201d. Desde ah\u00ed hasta la actualidad, los s\u00edntomas que la describen han sido m\u00faltiples.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los tratamientos para la histeria tambi\u00e9n han variados a trav\u00e9s de los siglos, desde la ingesta, en la antigua Grecia, de productos repugnantes, a respirar olores f\u00e9tidos, a introducir en la vagina perfumes arom\u00e1tico, a obligarlas a casarse r\u00e1pidamente[2], a sangr\u00edas[3] en Roma; llegando a \u201ctratamientos\u201d tan radicales como los exorcismos y las hogueras en la Edad Media.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La histeria acompa\u00f1\u00f3 con la mutaci\u00f3n de su sintomatolog\u00eda los cambios sociales de la historia de la humanidad; quiz\u00e1s como ninguna otra estructura[4].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cl\u00ednica de la histeria es siempre el descubrimiento en cada momento, por la plasticidad de sus s\u00edntomas que muchas veces escapan a la evaluaci\u00f3n y a la clasificaci\u00f3n del discurso del Amo, cuando \u00e9ste propone al sujeto los emblemas para identificar y unificar su divisi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00faltimos a\u00f1os del siglo XX nos trajeron cambios en lo que a la histeria se refiere: asistimos al nacimiento del DSM, manuales de clasificaci\u00f3n de la psiquiatr\u00eda americana de las enfermedades mentales. Este manual pretende establecer un lenguaje com\u00fan que sirva a los fines de una comunicaci\u00f3n cl\u00ednica simple, inequ\u00edvoca y universal. Este intento de simpleza asumi\u00f3 la forma de la supresi\u00f3n del diagnostico de histeria, sustituy\u00e9ndolo por innumerables s\u00edndromes basados en trastornos que no dejan de pertenecer al territorio de los fen\u00f3menos observables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es as\u00ed que la histeria explot\u00f3 en una serie de trastornos: del estado de \u00e1nimo, de ansiedad, somatomorfos, disociativos, sexuales, alimentarios, del sue\u00f1o, del control de los impulsos, adaptativos, de la personalidad. Todas estas manifestaciones pueden eventualmente encajar perfectamente en la histeria. Podemos ampliar la lista: fibromialgias, trastornos bipolares, fatigas cr\u00f3nicas, depresiones, trastornos funcionales digestivos, dermatol\u00f3gicos, depresiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La hist\u00e9rica, tema rechazado por la psiquiatr\u00eda actual, vuelve as\u00ed bajo la explosi\u00f3n sintom\u00e1tica. Las manifestaciones de la histeria siguen la evoluci\u00f3n cultural, social y son fieles a la moda. La histeria, siempre \u00e1vida de espect\u00e1culos y de publicidad, est\u00e1 particularmente nutrida en esta \u00e9poca. Los medios de comunicaci\u00f3n escritos y audiovisuales alimentan sus conocimientos y facilitan su transmisi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La hist\u00e9rica siempre aparece un paso adelante del cl\u00ednico, obligando al clasificador a una permanente actualizaci\u00f3n. Por ejemplo, despu\u00e9s del atentado del once de septiembre y de los rumores sobre los env\u00edos terroristas del virus del carb\u00f3n (anthrax), cientos de mujeres en Estados Unidos, padecieron de manchas rojas en la piel sin causa biol\u00f3gica. Lejos de haber muerto, la histeria est\u00e1 aun m\u00e1s viva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las \u00e9pocas han cambiado, no se trata hoy de represi\u00f3n de la sexualidad, sino de la banalizaci\u00f3n de la misma. Es una \u00e9poca de ca\u00edda de los ideales, donde ya no se cree y se promociona el individualismo a ultranza, las histerias se han \u201cadaptado\u201d tambi\u00e9n a estos tiempos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La histeria no es solo una categor\u00eda cl\u00ednica sino que funciona como un ordenador que nos permite agrupar muy distintos fen\u00f3menos en una misma l\u00f3gica y diferenciarlos de otras grandes estructuras cl\u00ednicas como las perversiones y las psicosis. Lacan cuando se plantea el mecanismo de constituci\u00f3n de los s\u00edntomas hist\u00e9ricos, coloca en primer lugar a la identificaci\u00f3n al s\u00edntoma del otro. La importancia para Lacan es acentuar que, aunque el resultado aparente un puro contagio, la v\u00eda por la que se produce es la identificaci\u00f3n de sujeto a sujeto en el deseo. Esta vertiente cl\u00ednica le permiti\u00f3 tomar la histeria no solo como una patolog\u00eda sino tambi\u00e9n como la modalidad misma por la que se trasmite el deseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la transmisi\u00f3n del deseo implica siempre un movimiento que va del sujeto hacia un Otro al que se le dirige una llamada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lisbeth, no tiene convulsiones, ni alucinaciones, no somatiza, no tiene doble personalidades, no tiene fibromialgias, ni fatigas cr\u00f3nicas, ni trastornos funcionales digestivos, ni dermatol\u00f3gicos, sin embargo, como toda histeria, Lisbeth con su queja y sobre todo, con su dolor, nos dice que hay que hacer algo con el Otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como otras formas de manifestaci\u00f3n de la histeria, ofrece como ejes principales: la queja, el dolor y la demanda, pero sobre todo necesita preguntarse qu\u00e9 valor tiene su existencia para el Otro y, hasta d\u00f3nde el Otro la puede perder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mikael Blomkvist, el otro protagonista de Millenium, es un hombre honesto, y decidido a buscar la verdad de las cosas como sea. Es un personaje bien diferente al de las novelas polic\u00edacas: no es alcoh\u00f3lico, no se est\u00e1 muriendo, ni tiene un conflicto existencial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como toda histeria que se precie de tal, el hombre es el significante amo, por lo menos para Lisbeth, desde un costado propiciatorio, ya que queda en posici\u00f3n de alentar, sostener y estimularlo. Se convierte, sin explicaci\u00f3n aparente, en su compa\u00f1era inseparable y se ubica como la defensora incondicional de sus ideas y convicciones de justicia; poniendo todo su talento en regocijarse por el prestigio que el otro supuestamente habr\u00e1 de recibir. Es en este punto donde podr\u00e1, entonces, desarrollar la ceguera propia de los atolladeros de su deseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lisbeth Salander y Mikael Blomkvist componen en definitiva una historia de amor. La ilusi\u00f3n de toda hist\u00e9rica: encontrar alg\u00fan d\u00eda a un hombre que la ame como se merece. Pues fue desprovista de aquello que ahora le falta, de aquello que espera recibir. \u201cAmar es dar lo que no se tiene, a alguien que no es\u201d, se\u00f1alaba Lacan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lisbeth, c\u00f3mo otras hist\u00e9ricas famosas de la historia psicoanal\u00edtica, presenta la disposici\u00f3n en hacer abstracci\u00f3n de cualquier manifestaci\u00f3n personal con el \u00fanico fin de reforzar las de su compa\u00f1ero. Se trata de entrampar al otro, confundi\u00e9ndose con \u00e9l y haciendo valer incesantemente al deseo que cree es el suyo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfLisbeth Salander no es acaso una Dora moderna?<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">NOTAS<\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Trilog\u00eda Millenium de Stieg Larsson: \u201cLos Hombres que no Amaban a las Mujeres\u201d (2008), \u201cLa Chica que So\u00f1aba con una Cerilla y un Bid\u00f3n de Gasolina\u201d (2008) y \u201cLa Reina en el Palacio de las Corrientes de Aire\u201d (2009) ED. Destino, Barcelona.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Rosa L\u00f3pez plantea en un interesante art\u00edculo que esta idea ha sido transmitida a lo largo de la historia y le fue revelada a Freud por uno de sus maestros, el ginec\u00f3logo de la Universidad de Viena, Chrobac, quien acu\u00f1\u00f3 la c\u00e9lebre frase que aparece en La historia del Movimiento Psicoanal\u00edtico: \u201cel tratamiento de la histeria requiere penis normalis en dosis repetutum\u201d. La cuesti\u00f3n del \u201cpenis normalis en dosis repetutum\u201d es una creencia que contin\u00faa en el imaginario actual. (<a href=\"http:\/\/psicoanalisisymedicina.blogspot.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/psicoanalisisymedicina.blogspot.com<\/a>)<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">El tratamiento se origin\u00f3 en la antigua Roma y consist\u00eda en la realizaci\u00f3n de una peque\u00f1a incisi\u00f3n en una vena dejando que la sangre fluyera, o mediante la aplicaci\u00f3n de sanguijuelas.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Pensemos en la neurosis obsesiva por ejemplo, que sea probablemente la que menos cambios en lo sintom\u00e1tico ha tenido a trav\u00e9s del tiempo.<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jorge Bafico<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4890,"menu_order":158,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"portfolio_category":[97,98,92],"portfolio_skills":[],"portfolio_tags":[],"class_list":["post-6560","avada_portfolio","type-avada_portfolio","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","portfolio_category-articulos-cine-pt-br","portfolio_category-cine-pt-br","portfolio_category-redes-pt-br"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/6560","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio"}],"about":[{"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/types\/avada_portfolio"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6560"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/6560\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4890"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6560"}],"wp:term":[{"taxonomy":"portfolio_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_category?post=6560"},{"taxonomy":"portfolio_skills","embeddable":true,"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_skills?post=6560"},{"taxonomy":"portfolio_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_tags?post=6560"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}