{"id":6779,"date":"2016-04-26T07:27:07","date_gmt":"2016-04-26T10:27:07","guid":{"rendered":"https:\/\/fapol.org\/blog\/informe-segunda-conversacion-de-los-observatorios-de-la-fapol-federacion-americana-de-psicoanalisis-de-la-orientacion-lacaniana\/"},"modified":"2016-04-26T07:27:07","modified_gmt":"2016-04-26T10:27:07","slug":"informe-segunda-conversacion-de-los-observatorios-de-la-fapol-federacion-americana-de-psicoanalisis-de-la-orientacion-lacaniana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/blog\/informe-segunda-conversacion-de-los-observatorios-de-la-fapol-federacion-americana-de-psicoanalisis-de-la-orientacion-lacaniana\/","title":{"rendered":"Informe Segunda Conversaci\u00f3n de los Observatorios de la FAPOL- Federaci\u00f3n Americana de Psicoan\u00e1lisis de la Orientaci\u00f3n Lacaniana"},"content":{"rendered":"<p><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1248px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: justify;\">28 de abril de 2016-R\u00edo de Janeiro<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>La Violencia y las Mujeres en Am\u00e9rica Latina<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Heloisa Caldas \u2013 EBP (Relatora), Maria Cristina Giraldo \u2013 NEL, Jorge Chamorro \u2013 EOL<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El informe de las tres escuelas americanas[1] participantes del Observatorio 1:<i>\u00a0&#8220;La violencia y las mujeres en Am\u00e9rica Latina&#8221;<\/i>\u00a0destaca tres aspectos: violencia de g\u00e9nero; embasamiento de las pol\u00edticas relativas a la violencia y a las mujeres; la cuesti\u00f3n de la v\u00edctima que atraviesa los dispositivos de tratamiento; y la acci\u00f3n lacaniana que, como la NEL apunta, se orienta por lo que dice Miller en\u00a0<i>Un esfuerzo de poes\u00eda<\/i>: [&#8230;] se coloca la cuesti\u00f3n de saber lo que puede, junto al acto psicoanal\u00edtico, tal como Lacan lo ha definido, instaurarse como acci\u00f3n psicoanal\u00edtica, osar\u00eda decir, acci\u00f3n\u00a0<i>lacaniana<\/i>, que atribuye a ese acto psicoanal\u00edtico las consecuencias que puede tener en la sociedad&#8221;[2].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esa forma, cuestionamos si lo que hemos hecho en el Observatorio 1 de la FAPOL tiene el estatuto de acci\u00f3n lacaniana.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-2 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1248px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-title title fusion-title-1 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-one\"><h1 class=\"fusion-title-heading title-heading-left\" style=\"margin:0;\">La violencia de g\u00e9nero<\/h1><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-2\"><p style=\"text-align: justify;\">El informe de la EOL en una lectura psicoanal\u00edtica del axioma &#8220;violencia de g\u00e9nero&#8221;, destaca que la mujer sostiene una forma particular de gozar amenazadora a la identidad del hombre, provocando su violencia. La EBP agrega el desplazamiento lacaniano: la diferencia lacaniana no se fundamenta en la anatom\u00eda ni en estereotipias culturales, pero s\u00ed en la predominancia de una entre dos modalidades de goce[3]: goce f\u00e1lico y goce\u00a0<i>no todo<\/i>\u00a0f\u00e1lico, sin que el primero corresponda necesariamente al hombre, ni tampoco el segundo, a las mujeres. En la propuesta de la sexuaci\u00f3n no tenemos una oposici\u00f3n de exterioridad o antinomia entre f\u00e1lico y\u00a0<i>no todo<\/i>\u00a0f\u00e1lico, m\u00e1s bien de extimidad, vivida de forma singular por el parl\u00eatre entre el campo del significante, que rige el falo, y lo fuera de lo simb\u00f3lico de un goce suplementar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esa direcci\u00f3n, los colegas de la EOL cuestionan se existe la violencia de g\u00e9nero, cuya clasificaci\u00f3n transforma jur\u00eddicamente un homicidio en feminicidio, pero sin interrogar el axioma que define el feminicidio como tal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A rigor, las designaciones de g\u00e9nero, binarias o m\u00faltiples, no ayudan a esclarecer la cuesti\u00f3n de la segregaci\u00f3n, m\u00e1s amplia y presente en la violencia dirigida a lo femenino, cuyo goce indecidible e innominable acciona defensas violentas frente a la alteridad: las mujeres, los locos, los ni\u00f1os y otras razas, son buenos ejemplos. Al contrario, la expansi\u00f3n de las identificaciones han generado m\u00e1s segregaci\u00f3n, como Lacan ya hab\u00eda dicho en\u00a0<i>Televisi\u00f3n<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nombrar el crimen de feminicidio ayuda, por lo tanto, a destacar el problema criando recursos para su criminalizaci\u00f3n y para pol\u00edticas p\u00fablicas de asistencia frente a su insistencia contempor\u00e1nea. Entretanto, los caminos ideol\u00f3gicos y legislativos, al analizar el fen\u00f3meno, acaban por dibujar la figura del hombre violento, sin llevar en cuenta la estructura que lo provoca en la ra\u00edz de la violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La EOL tambi\u00e9n apunta la violencia del tr\u00e1fico como ejemplo de lo mismo. M\u00e1s all\u00e1 de la legislaci\u00f3n y de los cuidados que buscan proteger a las v\u00edctimas del tr\u00e1fico, se condenan las mujeres que trabajan en el comercio sexual. Es necesario examinar objetivos y consecuencias de las legislaciones que extienden el espectro de la violencia sobre la mujer desde la violencia f\u00edsica y ps\u00edquica a todo tipo de discriminaci\u00f3n, porque son leyes que suponen la mujer v\u00edctima, d\u00e9bil y discriminada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, las pol\u00edticas de empoderamiento de la mujer pretenden ocultar la particularidad de lo femenino que, entretanto, no se deja subsumir en lo unisex promovido por la sociedad actual; teniendo en cuenta que, a pesar del empoderamiento de las mujeres, la discriminaci\u00f3n continua existiendo. Desconocer la particularidad de lo femenino es otra forma de discriminaci\u00f3n. El &#8220;todos iguales&#8221; del unisex, exige la m\u00e1s fuerte de las discriminaciones, la asimilaci\u00f3n, como apunta Milner.[4]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la investigaci\u00f3n de la EBP, se destaca que el psicoan\u00e1lisis no podr\u00eda ser contrario a las pol\u00edticas de empoderamiento de cualquier minor\u00eda. Son pol\u00edticas bien venidas, por apoyar sujetos del lenguaje a apoderarse de significantes y, con eso, advenir en el habla. Observamos, sin embargo, que las pol\u00edticas de empoderamiento de la mujer siguen la l\u00f3gica f\u00e1lica haciendo obst\u00e1culo al tratamiento de lo que est\u00e1 en cuesti\u00f3n en la violencia dirigida a lo femenino: lo que escapa al decir. A pesar de las ventajas de permitir ocupar la posici\u00f3n de agente en el discurso, el psicoan\u00e1lisis apunta que transitar en el discurso no es todo. Para tratar de la cuesti\u00f3n de lo femenino es preciso un paso m\u00e1s. Una vez alcanzadas las condiciones de ciudadan\u00eda necesarias, no se resuelven las cuestiones inherentes a la sexuaci\u00f3n en las parejas. Las mujeres empoderadas pueden y deben tener los mismos derechos de ciudadan\u00eda que los hombres, desde que eso no signifique que tengan que ocupar el lugar del amo sexista, puesto que la falicidad no resuelve la diferencia sexual. En eso reside el peligro de que, en la revoluci\u00f3n, apenas se pase al lugar del amo sexista destronado. Cuando, frente al convite a proferir el discurso del amo, el discurso hist\u00e9rico triunfa, como los colegas de la EOL acent\u00faan, tenemos una inscripci\u00f3n social de la fantas\u00eda hist\u00e9rica en la posici\u00f3n de maltratada o abusada. Podemos pensar entonces sobre lo que Lacan mostr\u00f3 como la inercia de la revoluci\u00f3n: a trav\u00e9s del empoderamiento se pasa del Discurso Hist\u00e9rico al Discurso del Amo, sin que el enigma del objeto se aloje, una vez que resta recalcado.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-3 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1248px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-2 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-title title fusion-title-2 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-one\"><h1 class=\"fusion-title-heading title-heading-left\" style=\"margin:0;\">La victima<\/h1><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-3\"><p style=\"text-align: justify;\">La posici\u00f3n de la v\u00edctima es subsidiada, a rigor, menos por las mujeres como conjunto \u2013 visto que \u00e9l no existe \u2013 que por los discursos corrientes de victimizaci\u00f3n de la mayor\u00eda de las instituciones jur\u00eddicas, de asistencia social y de salud mental. Una primera paradoja que adviene de la victimizaci\u00f3n aparece cuando, en la escucha de las mujeres que buscan protecci\u00f3n en los servicios de la red de tratamiento de la violencia, se puede observar la demanda de una identificaci\u00f3n que substituya el vac\u00edo de la identificaci\u00f3n amorosa \u2013 suplencia en las parejas de la inexistencia de l&#8217;A mujer y de la relaci\u00f3n sexual \u2013, cuando una mujer maltratada cae de la posici\u00f3n de amada. De acuerdo con colegas de la NEL, el significante &#8216;victima&#8217;, es uno de los S1 que hacen parte del discurso del Otro social, pero si la fijaci\u00f3n en la identificaci\u00f3n a la v\u00edctima no es evitada, se impide una responsabilizaci\u00f3n subjetiva que pueda modificar la reincidencia de la violencia en las parejas. A ese respeto, la NEL busc\u00f3 diferenciar el uso del t\u00e9rmino\u00a0<i>v\u00edctima<\/i>\u00a0en el discurso social y en el psicoan\u00e1lisis, al estudiar las organizaciones que se ocupan de la violencia y de las mujeres. En entrevistas, dejando-se ense\u00f1ar al interrogar las premisas de esos discursos, evitaron alienarse a las premisas del discurso social o producir resistencias en las instituciones. En ese sentido, alcanzaron algo del orden de una acci\u00f3n lacaniana, al colocar en cuesti\u00f3n algunos prejuicios sobre la ideolog\u00eda feminista. Sorprendi\u00f3 la utilizaci\u00f3n de la noci\u00f3n de v\u00edctima como estrategia. Muchos sujetos tuvieron que pasar por esa nominaci\u00f3n, vali\u00e9ndose de ella como un semblante que les permitiera luchar por sus derechos, construyendo as\u00ed una salida pol\u00edtica de la posici\u00f3n misma de v\u00edctima. Son resaltados efectos producidos por algunas iniciativas sociales que constituyen respuestas de resistencia pac\u00edfica y contribuyen para el restablecimiento bajo nuevas bases del lazo social desecho por las violencias. Son ejemplos que no se reducen a la victimizaci\u00f3n, pero que hacen de ella un recurso social y subjetivo para salir a delante de eso. Todav\u00eda se sit\u00faa un elemento que produce resistencia al psicoan\u00e1lisis en las instituciones y frente al que es preciso hacer un c\u00e1lculo, a cada vez, al considerar que el psicoan\u00e1lisis niega, de entrada, la existencia de hechos victimizadores en la perspectiva del trauma y de la pulsi\u00f3n, o sea, hay una negaci\u00f3n del trauma privilegi\u00e1ndose el lado de la pulsi\u00f3n. Bajo este sesgo, retornamos a la indicaci\u00f3n del informe de la EOL: es preciso considerar, en los fundamentos de la posici\u00f3n de v\u00edctima, el masoquismo femenino que Freud desenvolvi\u00f3 y Lacan esclareci\u00f3 como una fantas\u00eda masculina. Para la EBP, es relevante considerar la pulsi\u00f3n y sus paseos por la maquinar\u00eda de la fantas\u00eda independiente de la anatom\u00eda de los cuerpos que habita. Cabe, entretanto, estar atento a la posici\u00f3n de desamparo, de la cual el sujeto adviene a trav\u00e9s de la experiencia como objeto de un goce que lo ultrapasa. Hay un goce femenino que ultrapasa el goce f\u00e1lico que, en las ropajes de hombre=f\u00e1lico y mujer=femenino sostienen, como dicen los colegas argentinos, los fen\u00f3menos de agresi\u00f3n a las mujeres por celos o separaci\u00f3n, en especial, cuando ella se aleja. Es cuando ella pasa a encarnar el goce femenino. El hecho es que, segundo las colegas de la NEL, &#8220;la mujer maltratada&#8221;, como s\u00edntoma social, sit\u00faa la mujer en la posici\u00f3n de objeto de la violencia. Lo que levanta una pregunta desde el psicoan\u00e1lisis, una vez que todos somos v\u00edctimas del inconsciente, aunque de manera singular y, como mostr\u00f3 Miller, en\u00a0<i>Donc<\/i>, la victimizaci\u00f3n del yo es inevitable. Por lo tanto, el cuestionamiento de la articulaci\u00f3n entre mujer y v\u00edctima se sostiene en la diferencia entre trauma y pulsi\u00f3n, entre las formas de violencia contra la mujer y la cuesti\u00f3n sobre el goce implicado en eso, entre las diferentes formas de consentimiento de la mujer a la posici\u00f3n de objeto y la responsabilidad que le corresponde.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-4 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1248px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-3 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-title title fusion-title-3 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-one\"><h1 class=\"fusion-title-heading title-heading-left\" style=\"margin:0;\">Acci\u00f3n lacaniana<\/h1><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-4\"><p>En el punto en que estamos, nos preguntamos se hay una acci\u00f3n lacaniana sobre la violencia y las mujeres, presente en el interior de las Escuelas de la FAPOL cuando grupos de trabajo hacen red con integrantes interesados en el tema y un producto colectivo empieza a surgir.<\/p>\n<p>Resaltamos aun un esfuerzo de poes\u00eda cuando tomamos los sintagmas de la \u00e9poca \u2013 &#8220;violencia de g\u00e9nero&#8221;, &#8220;feminicidio&#8221; y &#8220;empoderamiento&#8221;, entre otros \u2013 no para contestarlos, pero para establecer condiciones de di\u00e1logo con los saberes que los sostienen y as\u00ed tentar ir m\u00e1s all\u00e1 de ellos, transmitiendo alguna contribuci\u00f3n del psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n<p>En ese sentido, la NEL comenta lo que ha hecho y planifica:<\/p>\n<p>&#8211; Aunque no sea posible calcular si las entrevistas iniciales produjeron efectos en los entrevistados, pudimos cernir algunas consecuencias: la demanda de ayuda por parte de la Direcci\u00f3n del Museo Casa de la Memoria en Medell\u00edn,[5]de producir alg\u00fan esclarecimiento sobre los impasses que el Museo ha tenido en el trabajo con las v\u00edctimas.[6] La conformaci\u00f3n de un grupo de trabajo de la NEL-Medell\u00edn y la Coordinadora del observatorio en la NEL con el directorio del Museo. Hubieron varias reuniones donde se situ\u00f3 la resistencia de las v\u00edctimas en salir de la posici\u00f3n de objeto de la violencia y construir proyectos con otros. A partir de una posici\u00f3n pol\u00edtica, la mayor\u00eda &#8220;permanece en la demanda y en la queja&#8221;, y adem\u00e1s, invierten la demanda: es el Museo que necesita de ellas en la cualidad de objetos privilegiados de satisfacci\u00f3n de necesidades; no colocan el SsS en el Museo, lo que hace obst\u00e1culo al trabajo. Se destaca c\u00f3mo el propio Estado propicia esta adhesi\u00f3n identificat\u00f3ria y su respectivo goce, al definir la intervenci\u00f3n como asistencia alrededor hechos victimizadores.[7]<\/p>\n<p>&#8211; Otra consecuencia fue el trabajo de Beatriz Garc\u00eda Moreno, en Bogot\u00e1, con un grupo de mujeres organizadas en una instituci\u00f3n, que despu\u00e9s de reuniones colectivas, demandaran un trabajo cl\u00ednico individual. Son mujeres en funciones dirigentes. Ah\u00ed se verific\u00f3 que la militancia obstruye la pregunta por la que se consultaron, d\u00e1ndoles un ser y haciendo obst\u00e1culo a que continuen. Las instituciones esperan una respuesta social y eso dificulta el trabajo del psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n<p>&#8211; Actualmente han sido formados grupos de trabajo con Miembros y Asociados de la NEL para participar, en la vertiente del Observatorio, en las Conversaciones &#8220;Violencia, un nombre para el mal-estar actual&#8221;, que tendr\u00e1 lugar en las IX Jornadas de la NEL,\u00a0<i>Violencias y pasiones. Sus tratamientos posibles en la experiencia anal\u00edtica,<\/i>\u00a0que ir\u00e1n realizarse en Guayaquil, en octubre de este a\u00f1o.<\/p>\n<p>La EBP relata:<\/p>\n<p>&#8211; Desde los primeros pasos de la investigaci\u00f3n, buscamos la colaboraci\u00f3n, formando un grupo de personas que trabajan en dispositivos o est\u00e9n interesadas en el tema, abordando las dificultades en la implicaci\u00f3n de los sujetos en su queja.<\/p>\n<p>&#8211; Entre ellas destacamos Cristina Fernandes, Directora del Ciam M\u00e1rcia Lyra, un dispositivo de atendimiento multidisciplinar modelo de asistencia en la red de combate a mujeres v\u00edctimas de violencia en el Estado do Rio de Janeiro. Las reuniones te\u00f3rico-cl\u00ednicas en ese CIAM nos han ensenado mucho sobre las paradojas causadas por el empoderamiento y las m\u00faltiples identificaciones en los servicios que definen, incluyendo y segregando, la destinaci\u00f3n de verbas en funci\u00f3n del p\u00fablico de inter\u00e9s.<\/p>\n<p>&#8211; Buscamos tambi\u00e9n un apoyo para la investigaci\u00f3n en la Universidad del Estado de Rio de Janeiro (UERJ), envolviendo alumnos y pesquisidores interesados en el estudio y en la cl\u00ednica en el Servicio de Psicolog\u00eda Aplicada &#8211; SPA. Los atendimientos de la pesquisa hechos en este servicio han repercutido, promoviendo otras demandas e interlocuciones con \u00f3rganos p\u00fablicos, como tribunales de familia y consejos tutelares.<\/p>\n<p>&#8211; Contamos tambi\u00e9n con la investigaci\u00f3n sobre &#8220;Cl\u00ednica y pol\u00edtica del acto&#8221;, en el ICP-RJ, instituto filiado a la EBP-Rio, en especial sobre el acto violento, y un trabajo psicoanal\u00edtico posible que rescate la subjetividad del tiempo de comprender atropellado en los pasajes al acto.<\/p>\n<p>&#8211; Recientemente debatimos con pensadores de otros abordajes en el\u00a0<i>Segundo Congreso Internacional sobre LGBT \u2013 Psicolog\u00eda y otros saberes<\/i>, en marzo de 2016, en Rio de Janeiro, tratando espec\u00edficamente de las paradojas de m\u00faltiples identidades y sus empoderamientos.<\/p>\n<p>&#8211; Muchos textos han sido publicados, en especial, en\u00a0<i>Op\u00e7\u00e3o Lacaniana online nova s\u00e9rie<\/i>, revista digital de la EBP, disponible en: www.opcaolacaniana.com.br<\/p>\n<p>Rio de Janeiro, abril de 2016.<\/p>\n<p>Heloisa Caldas \u2013 EBP (relatora)<br \/>\nJorge Chamorro \u2013 EOL<br \/>\nMaria Cristina Giraldo \u2013 NEL<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-5 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1248px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-4 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-5\"><p style=\"text-align: justify;\">NOTAS<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducci\u00f3n: Paola Salinas<\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\"><b>NEL<\/b>: miembros del equipo y vertientes de trabajo:<br \/>\nMar\u00eda Cristina Giraldo: Trauma y pulsi\u00f3n en la violencia y las mujeres.<br \/>\nBeatriz Garc\u00eda Moreno: Belleza, violencias y pasiones.<br \/>\nSusana Dicker: Violencia y mujer &#8211; como se articulan las pasiones del Otro y las del\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>?<br \/>\nJimena Contreras: Violencias y pasiones en las parejas.<br \/>\n<b>EOL<\/b>: equipo y colaboradores:<br \/>\nJorge Chamorro (responsable), Marcelo Marotta, Daniel Millas.<br \/>\nColaboradores: Andrea Berger, Andrea Brunstein, Claudia Zampaglione, Graciela Campanella, Paula Szabo y Diana Paulozky.<br \/>\n<b>EBP<\/b>: equipo y colaboradores:<br \/>\nHeloisa Caldas (coord.), Cristina Drummond, Ondina Machado e Patr\u00edcia Badari.<br \/>\nColaboradores: Ana Stela Sande (EBP-BA), Cristina Fernandes (CIAM M\u00e1rcia Lyra), Elisa Alvarenga (EBP-MG), Eliane Nunes (SP), Felipe Ortolani (SP), Graciela Bessa (EBP-MG), Heloisa Buarque de Hollanda, Hebert de Souza (MG), Maria Jos\u00e9 Gontijo Salum (EBP-MG), Mario Elkin Ramirez (NEL-Medellin); Marisa Morao (EOL-C\u00f3rdoba); Rita Manso de Barros (UERJ), Sonia Couto (MG) e Wilker Fran\u00e7a (BA).<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J.-A.,\u00a0<i>Un esfuerzo de poes\u00eda<\/i>, Curso de La Orientaci\u00f3n Lacaniana III, 4, Decima primera sesi\u00f3n, mi\u00e9rcoles 5 de marzo de 2003, in\u00e9dito.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">El psicoan\u00e1lisis va m\u00e1s all\u00e1 de la categor\u00eda de g\u00e9nero por v\u00edas distintas de las de Judith Butler, que propone normas reguladoras performativas, transcendiendo al binarismo hombre\/mujer, apoyados, segundo esta autora, en una sustancia esencial. En la perspectiva de Butler y Preciado, las normas son consideradas performativas y sospechosas de favorecer el predominio heterosexual. El desmontaje de las identidades normativas que preconizan, deja un campo permanentemente abierto a la transformaci\u00f3n sin que se coagule una identificaci\u00f3n.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Milner, J.-C. Les penchants criminels de l&#8217;Europe d\u00e9mocratique. Paris: Verdier, 2003.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Luc\u00eda Gonz\u00e1lez, Directora del Museo.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 es el Museo?\u00a0<a href=\"http:\/\/www.museocasadelamemoria.org\/El-Museo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.museocasadelamemoria.org\/El-Museo<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Este trabajo fue suspenso antes de su conclus\u00e3o, debido \u00e0 mudan\u00e7a na Dire\u00e7\u00e3o do Museo.<\/li>\n<\/ol>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[139,129],"tags":[],"class_list":["post-6779","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-informes-mujeres-pt-br","category-observatorios-pt-br"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6779","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6779"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6779\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6779"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6779"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fapol.org\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6779"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}