Por Gloria Aksman

Este breve, pero no menos contundente documento de Jacques-Alain Miller, sitúa en primer plano, el impasse existente en la relación de los Observatorios con las Escuelas, la AMP y el Campo Freudiano. Impasse que nos viene interrogando en las recientes reuniones realizadas a instancias del Bureau de la FAPOL.

Más precisamente la cuestión se plantea en tanto y en cuanto el trabajo de los Observatorios es poder brindar las herramientas para la acción lacaniana, que es tender a la presencia del discurso analítico en el campo de lo social, es decir, el psicoanálisis en su extensión.

Porque los Observatorios tienen su razón de existir en la extensión.

De allí la especificidad de su trabajo que no se trata de clínica ni de episteme –el psicoanálisis en intensión– sino de “elucidar el estado de un tema en la cultura en un momento y un lugar determinado”.

Y más adelante sostiene: “La aspiración que tenemos con los Observatorios es la de aportar material concreto para apoyar y orientar la acción lacaniana”.[1]

Celebro que, en nuestra última conversación, la preocupación gire en torno a este mismo tema, modalizado bajo la pregunta por el objetivo de los Observatorios.

De hecho, el hacer saber a través de la “llamada” realizada en un informe del Observatorio acerca de los niños trans, mueve el amperímetro: ni las Escuelas, ni la AMP, ni el Campo Freudiano, se han dedicado a construir un “pensamos que…”, señala Miller con el acertado diagnóstico, a mi parecer, de ubicar a todas estas instancias un paso atrás al respecto. Por su parte al nombrarlo como “instante de ver”, empuja a que la acción no se haga esperar. Tendrá sus efectos en el Lacan Cotidiano Nº 928.

Esta “crisis” de la cual surge la iniciativa de poner al trabajo a los implicados en el debate (Escuelas, AMP, Campo Freudiano), nos toca en el momento en que nosotros, los Observatorios, nos encontramos buscando la manera de, no solo comunicar sino interesar a los colegas en los hallazgos e informaciones producidas por los distintos Observatorios. Habrá que encontrar las maneras.

El Observatorio “¿Vamos hacia una cultura toxicómana?”, responde a la premisa establecida en el citado documento de FAPOL que inaugura el espacio de los Observatorios.

Así, en lo que respecta al trabajo en el Observatorio en Argentina, en este momento, hemos podido localizar a partir de un cambio fundamental en la Ley de Salud Mental, que las toxicomanías y las adicciones en general volvieron a tomar su lugar como un problema de Salud Mental y pública.

Se suceden movimientos en los que, a los cambios de nombres de las distintas secretarías que atienden esta problemática, corresponde un cambio de posición respecto del modo de pensar y abordar el tratamiento del consumo de sustancias ubicándolo dentro del ámbito de la salud mental.

Queda por constatar el lugar que toma allí el discurso analítico a partir del trabajo interdisciplinario que tiene lugar.


NOTAS

  1. Algunas ideas iniciales para los Observatorios de la FAPOL. Agosto 2015.