La trilogía de hierro o de consentimientos a una orientación

A trilogia do ferro ou a trilogia dos consentimentos de orientação
La trilogie de fer ou la trilogie des consentements à l’orientation
The iron trilogy, or the trilogy of consents to orientation

JUAN FERNANDO PÉREZ

NEL, AMP, Universidad de Antioquia

jfp@juanfperez.net

RESUMEN

En este artículo el autor llama la atención sobre la poca importancia que en la comunidad de la AMP se le ha dado a una elaboración trascendente de Jacques Alain Miller llamada la trilogía de hierro, la cual define al parlêtre a partir del anudamiento entre la debilidad, el delirio y el engaño. Esta trilogía es constituye una orientación mayor, en la clínica, la episteme y la política del psicoanálisis, por cuanto es la clave para descifrar la última parte de la enseñanza de Jacques Lacan

PALABRAS CLAVE: Trilogía de hierro, Parlêtre, debilidad, delirio, engaño

RESUMO

Neste artigo o autor chama a atenção para a pouca importância dada na comunidade AMP a uma elaboração transcendente por Jacques Alain Miller chamada trilogia do ferro, que define o parlêtre a partir do nó entre debilidade, delírio e engano. Esta trilogia é uma grande orientação, na clínica, episteme e política da psicanálise, pois é a chave para decifrar a última parte do ensino de Jacques Lacan

PALABRAS CHAVE: trilogia do ferro, Parlêtre, fraqueza, delírio, ilusão

RESUME

Dans cet article, l’auteur attire l’attention sur le peu d’importance accordée dans la communauté de l’AMP à une élaboration transcendante de Jacques Alain Miller appelée la trilogie du fer, qui définit le parlêtre à partir du nouage entre la débilité, le délire et la duperie. Cette trilogie constitue une orientation majeure, dans la clinique, l’épistémè et la politique de la psychanalyse, car elle est la clé pour déchiffrer la dernière partie de l’enseignement de Jacques Lacan

MOTS-CLES: Trilogie de fer, Parlêtre, débilité, délire, délire

ABSTRACT

In this article the author draws attention to the little importance given in the WAP community to a transcendent elaboration of Jacques Alain Miller called the iron trilogy, which defines the parlêtre from the knotting between weakness, delirium and delusion. This trilogy is a major orientation, in the clinic, episteme and politics of psychoanalysis, since it is the key to decipher the last part of Jacques Lacan’s teaching

KEY WORDS: Iron trilogy, Parlêtre, weakness, delirium, delusion

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A la memoria de Antonio Aguirre

 

En su conferencia del 2014 El inconsciente y el cuerpo hablante, Jacques-Alain Miller propuso una orientación para la AMP; primero, para el congreso de Río de Janeiro del 2016, pero más allá de este, en general para la Orientación Lacaniana. Al final de la conferencia expuso una novedosa construcción que llamó “la trilogía de hierro”, producto de sus desarrollos de las últimas décadas. Se trata del reconocimiento de un anudamiento en el cual sitúa varias de sus elaboraciones realizadas en el empeño por elucidar el último tramo de la enseñanza de Lacan. El nudo en cuestión lo forman tres dimensiones subjetivas que, en su encadenamiento, definen al parlêtre, esto es, la debilidad, el delirio y la duperie.2 Esa construcción apunta tanto a la teoría como a la práctica analítica. Si se acepta lo anterior, podrá reconocerse que la trilogía de hierro es una orientación de alto valor para el psicoanálisis lacaniano.

A partir de lo anterior, es posible señalar, en primer lugar, que la trilogía de hierro ha merecido una escasa atención en las Escuelas de la AMP, al punto que, incluso hoy, analistas conocedores de Miller, se preguntan, no sin cierta extrañeza, por el lugar donde fue propuesto el concepto, o por su naturaleza y alcance. Y en ese sentido, pueden indicarse diversos hechos que corroboran la idea de que la propuesta de Miller no ha tenido mucho reconocimiento. Así, en el congreso del 2016, evento que estuvo profundamente marcado por dicha conferencia, solo se presentó un trabajo basado en

la trilogía de hierro, entre los más de 200 de la Jornada Clínica. Tampoco ésta fue prácticamente invocada en las discusiones de los Congresos de la AMP del 2016 y 2018. Se privilegiaron otros tópicos de esa conferencia, pero el silencio acerca de la trilogía de hierro ha sido significativo, salvo por parte de algunos analistas.

Entre quienes la han valorizado, hay que destacar a Ram Mandil, quien, a diferencia de lo indicado, la convirtió en un vértice de algunos de sus testimonios como AE a partir del 2015, sin que, sin embargo, ello haya tenido muchas resonancias. Probablemente otros analistas la hayan considerado de igual manera, aun cuando solo hay escasas referencias escritas al respecto.

Por el contrario, el concepto de cuerpo hablante, este sí, ha tenido un amplio lugar en los trabajos de los analistas de la AMP. Han aparecido después del 2014, artículos, se han producido debates e intervenciones, e incluso se han publicado libros consagrados a la conferencia de Miller, donde, no obstante, la significación de la trilogía de hierro, como tal, es muy escasa y a veces ninguna. ¿Qué explicación tiene este hecho?

De todas formas, se ha tenido en cuenta uno u otro término de dicha trilogía. Ello impone examinar si la propuesta de Miller destaca o no, bajo el significante de trilogía de hierro, un anudamiento férreo entre las tres dimensiones que la constituyen, y en tal caso, si deshacer ese anudamiento, examinando separadamente solo uno de los términos de la trilogía, ya hace que la trilogía como tal, pierda en parte el valor de la orientación, o se la destine así al olvido.

Repito que en la trilogía de hierro Miller anuda los conceptos de debilidad, delirio y engaño. Con ese anudamiento, Miller los revaloriza significativamente y les asigna así un peso conceptual renovado al situarlos ahora en el último tramo de la enseñanza de Lacan. Este anudamiento, por tanto, hace parte central de la orientación propuesta por Miller, y, de tal manera, no solo establece una continuidad con los desarrollos de Lacan en la década del 70 respecto al nudo, sino que expone una manera de concebir el parlêtre en la cual, los enlaces y secuencias que existan entre las tres dimensiones, es necesario que sean tenidos en cuenta. Esto, de hecho, Miller lo expone en su conferencia del 2014, cuando precisa las implicaciones que tiene el anudamiento. Es decir, no se trata de mostrar unos rasgos, desarticulados entre sí, que interesan a la teoría y a la práctica analítica, para indicar, por ejemplo, una característica que se halle en un tipo clínico, sino que se trata de reconocer sus implicaciones y su topología en el parlêtre de manera general, para examinar desde allí, qué tiene que ver lo uno con lo otro. Con ese anudamiento se define una verdadera concepción del ser hablante y de la práctica analítica. En ese sentido el todo el mundo es… de Todo el mundo es loco (curso del 2007-2008) ahora es extendido a los tres términos de la trilogía. De tal manera se propone una orientación de no poca monta para la Orientación Lacaniana.

Cabe añadir algunas anotaciones que estimulen el estudio del problema que Miller indica … 3

Es claro que allí hace una proposición específica para el trabajo del analista, si este asume, desde luego, la concepción del parlêtre que define la trilogía. Se trata de una verdadera política para la práctica analítica, una política fundada en el esfuerzo de elucidación del muy último Lacan. En ese sentido se impone considerar qué propone Miller cuando habla de una “única vía que se abre más allá (…) para el parlêtre”.

Al respecto resulta evidente que, en primer lugar, se trata de una única vía para el analista que haya consentido definir su práctica por esta doctrina. En segundo lugar, para éste y desde allí, se abre esa única vía, luego de lograr que se produzca la consecuencia que va de la debilidad al delirio, la cual consiste en llegar a que el analizante consiga “hacerse engañado de un real, es decir, montar un discurso en el que los semblantes atrapen un real, un real en el que creer sin adherir a él, un real que no tiene sentido”. Es decir, que para acceder a esa única vía es necesario alcanzar primero la consecuencia que va de la debilidad al delirio. En tal momento de un análisis se trabajaría en la perspectiva de conseguir montar un discurso en el que los semblantes atrapen un real. Es esta una orientación valiosa para la práctica analítica, la cual destaca diversos hechos, los que es posible desglosarlos.

De una parte, lo repito, apunta a que los enlaces que hay entre cada dimensión que constituye la trilogía, sean considerados como condición indispensable para hacer avanzar el análisis, a riesgo de no hallar la única vía posible señalada. De otra parte, es necesario establecer cuáles son los semblantes en cuestión, y definir cómo estos podrán atrapar un real, objetivo éste crucial en la propuesta. Por otra parte, que se trata de que el analizante llegue a “hacerse engañado de un real”, expresión esta algo enigmática, pero que Miller aclara de inmediato, indicando que con ella señala como objetivo, llegar a montar un discurso con semblantes que permitan atrapar un real.

Igualmente, Miller precisa una diferencia entre creencia y adhesión, en tanto habría que creer en un real que logra ser atrapado por un discurso construido con semblantes, sin adherir a este. Es una precisión llena de valor teórico y de importancia práctica. Esta permite vislumbrar cómo se da un lugar para las creencias, pero sin que estas impliquen adhesión. Un ejemplo de esto sería la creencia en el fantasma, luego de su atravesamiento.

Una consideración final acerca de esto último. Es claro que la tesis de Miller acerca de la creencia y la adhesión tiene connotaciones diversas de gran importancia. Si se parte de la base que con Miller, y también con Lacan, creer es algo insuperable como tal (lo que no siempre es tenido en cuenta al hablar de creencia en términos lacanianos), se puede decir que el analizante podrá ser considerado como alguien que puede lograr una nueva forma de creer, si consigue dejar de estar impregnado de toda religiosidad (adhesión), como lo está quien no consigue separar creencia y adhesión, es decir, aquel que asume la creencia como la verdad. Es esta una de las implicaciones que tiene la trilogía de hierro para la práctica analítica, y aún más allá de ésta.

NOTAS

1 Texto condensado de la intervención realizada en el marco del Seminario de Textos Políticos (STP) de la NEL, el 15 de mayo del 2021, cuyo tema general fue “Una orientación, múltiples consentimientos”.

2 La palabra duperie, que procede del verbo duper, se ha traducido al español en los medios lacanianos, equivocadamente a mi juicio, como “embaucamiento” o algo análogo. Estas traducciones han tenido implicaciones negativas en el ámbito lacaniano hispanohablante, al oscurecer el sentido de conceptos como el de no-engañado (non-dupe), con el cual Lacan y Miller piensan el sujeto contemporáneo. Propongo traducir duperie por engaño, lo cual es más cercano al sentido que tiene el término en Lacan y Miller, y permite conservar la raíz del verbo duper, presente en otros conceptos derivados de este verbo.

3 Me refiero al siguiente pasaje de la conferencia de Miller, al cual le he hecho aquí correcciones de traducción que considero indispensables. Indico en francés y entre peréntesis, algunas palabras que tienen un peso conceptual significativo en Miller y en Lacan a las que les hago cambios con relación a la edición oficial (Scilicet del congreso del 2016) de dicha conferencia: “De la debilidad al delirio, la consecuencia es buena. La única vía que se abre más allá es, para el parlêtre, hacerse engañado (dupe) de un real, es decir, montar un discurso en el que los semblantes atrapen un real, un real en el que creer sin adherir (adhérer), a él, un real que no tiene sentido, indiferente al sentido y que no puede ser distinto de lo que es. La debilidad, por el contrario, es el engaño (duperie) de lo posible. Ser engañado (dupe) de un real –lo que yo alabo– es la única lucidez que le está abierta al cuerpo hablante para orientarse. Debilidad–delirio–engaño, tal es la trilogía de hierro que repercute el nudo de lo imaginario, de lo simbólico y de lo real.”