La IA y el sujeto de la ciencia
Éric Laurent
En su entrevista con Jacques-Alain Miller, N* recuerda que FondaMental afirma que un estudio de 2017 sostiene que sus centros expertos podrían ahorrar 18 mil millones de euros en hospitalizaciones.[1] No pueden con todo. Tenemos aquí un ejemplo clínico que no son del gusto de los amantes de las series estadísticas.
Se trata de una mujer que ahora tiene alrededor de treinta años. Cuando era pequeña, la desbordaba una angustia invasora. Sus padres, atentos, la llevaron a una consulta. En primer lugar con psicólogos, luego con psiquiatras. En la adolescencia, sus trastornos de ansiedad evolucionaron hacia trastornos del humor: primero de tonalidad depresiva, seguidos de momentos de exaltación. Apenas pudo, se automedicó consumiendo cannabis. Hacia los veinte años, los trastornos del humor se centraron en los encuentros y los fracasos amorosos. Consultó a diferentes psiquiatras en el ámbito privado, pero no se enganchaba para nada. La psiquiatra que logró sostener el tratamiento por más tiempo, le dió un diagnóstico: bipolaridad. Ella es reticente a seguir el tratamiento indicado. Puso en duda el diagnóstico. Escucha hablar de la existencia de los centros expertos. Se inscribió allí. La espera fue larga. La recibirán durante un año y medio antes de darle un diagnóstico final. Las citas se realizan con varios meses de distancia entre ellas y, cada vez, los exámenes duran varios días. Finalmente obtiene el diagnóstico, y es negativo: no es bipolar; se trata de una psicosis cannábica. Se suspende el tratamiento. El diagnóstico no la satisface. Se encierra en su cuarto y continúa sus investigaciones en la Web, mientras continúa calmándose con cannabis. Se autodiagnostica, en determinado momento, como euforia. La paz que encuentra en esa certeza dura poco. Sus tormentos amorosos la desgarran aún. Ante una ventana abierta, grita su desesperación. Ante la amenaza de suicidio, alertado por sus gritos, un familiar llama a los bomberos. Es hospitalizada por primera vez, poco más de dos años después de haber frecuentado el centro experto. El sujeto tal vez no sea bipolar, pero el tratamiento indicado, en la urgencia de la amenaza de pasaje al acto, es aquel que se administra a los sujetos que sí lo son.
La fractura entre los centros expertos orientados por la pura ciencia y la pragmática de los practicantes es patente. La oposición entre el diagnóstico formulado en un instante y la evolución del sujeto en una dirección que la comorbilidad múltiple vuelve imprevisible, es flagrante.
La fractura epistémica global y la particularidad francesa
Este ejemplo clínico no tiene nada de raro. Podrían agregarse muchos otros. Dan testimonio de la fractura entre la máquina de diagnósticos precisos que pretende ser el centro experto y la realidad clínica, en movimiento, con la que se enfrentan los practicantes que sostienen a los pacientes a largo plazo. Esta fractura no es solo francesa. Caracteriza el estado actual de la psiquiatría mundial: la fractura entre la ciencia y las clasificaciones psicopatológicas admitidas por los practicantes salió a la luz luego de la publicación del DSM-5 en 2013.
Por eso el National Institute of Mental Health (NIMH, componente del ministerio de Salud estadounidense) lanzó desde 2010 un proyecto muy diferente: los Research Domain Criteria (RDoC) destinados a reunir todo lo que fue producido como objetivo en el campo de la psicopatología para definir nuevos criterios: recolección de datos en neuroimagen, probables marcadores genéticos, alteraciones de funciones cognitivas y de circuitos neurológicos en el triple registro de la cognición, las emociones y las conductas.
Luego del décimo aniversario de la adopción de los RDoC, en septiembre de 2020, el entonces director del NIMH manifestó su intención de apoyarse cada vez más en lo numérico.[2]. En agosto de 2023 anunció una nueva iniciativa[3] que pretende utilizar la inteligencia artificial (IA) para tratar los datos surgidos de los fenotipos individuales de las personas que sufren de trastornos mentales. A partir de allí, las direcciones del NIMH no duran más que un año[4]. Hay una crisis ante los escasos resultados de este enorme esfuerzo.
El proyecto francés Frech Minds, dirigido por la fundación FondaMental, es una adaptación, en el contexto francés, del proyecto de investigación del NIMH. La centralización francesa –con la unicidad del sistema de cuidados que lo caracteriza– permite apuntar a franquear el paso que no pudo franquearse en los Estados Unidos, donde reina la multiplicidad. La investigación se afirma como tercer y último recurso en el seno del dispositivo hospitalario-universitario, pese a la inexistencia de resultados probatorios de la investigación en el campo terapéutico. Ese paso consiste en afirmar que la investigación habría progresado lo suficiente para aislar quasi-marcadores biológicos para cierto número de patologías donde la promesa científica sería más rutilante: trastornos bipolares, esquizofrenias, depresiones resistentes y trastornos del espectro del autismo.
Charlotte Voix desplegó el recurso a la IA puesto a punto en el proyecto French Minds.[5] Ese recurso también pone en evidencia la contradicción en el corazón del proyecto entre, por una parte, la esencialización biológica de los diagnóstico y, por otro, la toma en cuenta de la evolución de factores cada vez más numerosos, de correlaciones fluctuantes entre dimensiones y de variaciones de intensidad de los fenómenos.
Lógica de clases y sujeto de la ciencia
La American Psychiatric Association (APA), para el DSM-6, implementó un proyecto destinado a empalmar las categorías clínicas del DSM y los nuevos reagrupamientos operados por los RDoC.[6] Pero aparece una gran diferencia con el NIMH. Los practicantes deben tomar a cargo la dimensión cultural y subjetiva del síntoma. Este debeser tratado según los valores de la comunidad de referencia de cada quien. [7]
Por un lado, la sociologización de la psiquiatría es el correlato inevitable del desinterés por la palabra de los sujetos. Por otro, lo que depende de la particularidad se remite a la llamada medicina de precisión, centrada en las características genéticas y epigenéticas de cada uno. Esta apunta a precisar reagrupamientos de clases cada vez más precisamente definidas.[8] Cada cual queda tomado en un nivel de clasificación donde vienen a recubrirse homotéticamente las clases biológicas y las clases sociológicas. La lógica de clases, en el campo subjetivo, profundiza las fallas. Se trata de restaurar en este campo lo que Lacan llamó el sujeto común a la ciencia y al psicoanálisis: el sujeto del inconsciente, vacío fuera de la comunidad, que se inscribe en un discurso.
La promesa de la IA es reemplazar la ciencia por el puro cálculo para descubrir correlaciones inéditas en los datos gigantescos acumulados en las bases que la tecnología permite. Es querer desembarazarse de la historia. La ciencia física moderna nació por experiencias de pensamiento de Galileo y de Einstein, sin disponer –y con razón– del más mínimo dato.[9] Los datos vinieron luego. Se sueña con que el volumen de los datos será transformado en oro por la magia de la IA. No va a encontrarse en ese cúmulo más que el estiércol del desecho: el resto de una teoría que no habrá tenido lugar, de una carta que no habrá salido a la luz. Es la nueva lectura del aforismo joyciano: letter=litter.
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[1] N*, « Présentation de FondaMental », L’École Débat, n°16, 23 décembre 2025, disponible sur lacanquotidien.org
[2] Cf. Gordon J., « Evolving RDoC Through Theory and Computation », 2020, disponible sur internet.
[3] Cf. Gordon J., « Celebrating NIMH’s 75 years », NIMH 30 août 2023, disponible sur le site du NIMH.
[4] Cf. liste des directeurs du NIMH sur « Chronology of NIMH Directors », NIMH, disponible sur le site du NIMH.[5]
Cf. Voix C., « Le programme de demain : data, pharma, IA », L’École Débat, n°9, 16 décembre 2025, disponible sur lacanquotidien.org.
[6] Cf. First M. B., « Présentation des maladies mentales », Le Manuel MSD, octobre 2024, disponible sur internet.
[7] Cf. publications du DSM-6 Steering committee sur le site de l’American Psychiatric Association (psychiatry.org).
[8] Cf. Briffault X., « IA et psychiatrie : l’avenir d’une illusion », entretien avec D. Guyonnet & C. Leduc, Studio Lacan, 15 décembre 2025, disponible sur la chaîne YouTube Lacan Web Télévision.

Traducción: Silvia Baudini