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Me interesó abordar el suicidio de mujeres adolescentes, con embarazos tempranos producto de violaciones y/o uniones forzadas, con la consiguiente ruptura en sus proyectos de vida. Para ello, me apoyé en investigaciones de FLACSO-Guatemala.

Si desde los investigadores el acento está puesto en lo que consideran sistemas de opresión y lo que ubican como “masculinidad hegemónica”, se trata de ver de qué manera los desarrollos del psicoanálisis permiten tener otra mirada sobre el tema y qué se puede aportar desde allí.

Una lectura desde el psicoanálisis que esperamos sea subversiva, en tanto apuesta a que la misma no repita los modelos sociológicos o feministas, no por desestimarlos sino porque  nos interesa la singularidad de esas mujeres. Más allá de las condiciones culturales y socioeconómicas en que se producen, en cada niña y adolescente hay un plus, la incidencia de sus deseos, su sufrimiento singular, la manera en que cada una vive esas condiciones colectivas, situaciones traumáticas que las marcan, incluso en el seno familiar.

Una realidad guatemalteca, soslayada, velada, que contrasta con el interés despertado, en medios escritos y televisivos, por las movilizaciones ciudadanas ante el incremento de feminicidios, abusos, secuestros de mujeres de todas las edades. Movilizaciones con mucha presencia en la “plaza pública” y que provocan la reacción de las autoridades. En cambio, de los suicidios de niñas y adolescentes y en particular en el interior del país, no se habla, o por lo menos no alcanza ese nivel de exposición. Suponemos que esto se enlaza a elementos culturales que hacen de estos suicidios algo prohibido de exponer.

Las condiciones de pobreza extrema y la no vigencia de los derechos, en particular en las mujeres indígenas, hacen de ellas objeto de intercambio económico por parte de sus progenitores y potencian los casos de embarazos y uniones tempranas. Esto saca a luz que, más allá de lo cultural-étnico, de prácticas que se creían consuetudinarias de los pueblos indígenas, existe un entramado de relaciones de poder, pactos que atraviesan lo social y el cuerpo de las adolescentes. La violencia en sus múltiples manifestaciones forma parte de su historia de vida. No es una realidad aislada sino una constante que deja como saldo vulnerabilidad y degradación plasmadas en los arreglos matrimoniales, prostitución infantil y relaciones de servidumbre sexual.

El embarazo pone en riesgo sus vidas y se añade la incertidumbre por la respuesta del hombre que las embarazó. Inseguras y angustiadas ante las nuevas situaciones que enfrentan, frustradas por los proyectos truncados y las libertades coartadas, avergonzadas por la censura social y enfrentadas a situaciones traumatizantes y complejas vinculadas a la pérdida y la muerte. Todo esto se suma a su lugar en la relación de pareja, en los casos donde han podido elegir. Ser amadas, para muchas- y si ya hay sobre ellas una desvalorización social- las lleva a consentir a una relación estragante; un precio muy alto con el que pagan perdiendo su singularidad, “desaparecidas”.

Ante un panorama explicado como un hecho de cultura o producto de un marco socio económico particular, el psicoanálisis se interesa en el uno por uno de estas niñas, pues, aunque todas viven en ese sistema, no todas recurren al suicidio. Lo insoportable y la impotencia ante un régimen que coarta sus opciones se definen por un acto sin retorno, como es el suicidio. Y, sin hacer una apología de ello, es posible pensarlo como un acto que las dignifica en tanto no aceptan ese lugar de objetalización al que son propuestas y expuestas.

Como identificación rápidamente adoptada o desde un modo colectivo de nombrar a alguien considerado en posición de objeto, el término víctima es infaltable en las diferentes lecturas de los vínculos entre los seres hablantes. Nada más lejos que la propuesta del psicoanálisis que no exime de responsabilidad al sujeto, que ofrece la posibilidad de saber sobre sus elecciones de goce y sus consecuencias y con ello distanciarse de una identificación que hace de la victimización una identidad.