
Hace poco más de dos años, un llamado telefónico me sacudió. Desde París, Fernanda Otoni quería hablar conmigo, una videollamada un día cualquiera, sin que yo pudiera imaginar de qué se trataba. No nos conocíamos más que por el trabajo conjunto en el Consejo de la FAPOL del que yo había formado parte como Directora de la EOL. Mi función ya había finalizado y yo me disponía a unas largas y merecidas vacaciones, sin pensar en nada, sin urgencias para resolver ni decisiones importantes para tomar. Como pueden imaginar, no fue así! Cuando me invitó a trabajar como vicepresidente de la FAPOL con la perspectiva de la presidencia en dos años, mi cara se transformó, exclamé algo que no recuerdo y me llevé las manos al pecho por el impacto y el susto! Le dije de inmediato que no sabía si estaría en condiciones, no conocía lo suficiente de las tres escuelas de América, ni de los observatorios, las redes, la publicaciones, FAPOL es un continente entero y por un segundo me pregunté si era conveniente decir que no… Ella me dejó hablar con calma y me dijo: «querida, puedes ficar tranquila, vamos a trabalhar juntas, voçe tendrá el tiempo para aprender». Así fue en estos dos años de inmenso trabajo, junto a María Hortensia Cárdenas, en un portuñol maravilloso que ya es nuestra lengua común. En este momento político en el que asumo la presidencia de la FAPOL, atesoro la generosa transmisión de Fernanda, su saber hacer y su manera de orientar el trabajo compartido en el bureau durante este tiempo que fue muy intenso. Pude aprender mucho, no sé si lo suficiente… ¡Estoy profundamente agradecida!
Cada vez, la permutación constituye un acto, pero no porque sea un evento para el que nos preparamos con un programa, una serie de actividades y un brindis, sino porque el acto -al igual que el acto analítico- se inscribe sobre un fondo de imposible[1]. Sostenemos el automaton para que allí, como un relámpago, se produzca la tyché, el encuentro posible que trae lo nuevo. Miller nos lo ha enseñado y seguimos su orientación[2]. El acto nunca nos deja tranquilos, no hay paz allí, sino que confronta con un real, en este caso, el real de la causa analítica que nos convoca y ante lo cual no contamos con ninguna especie de garantía. El acto de permutación, que hace parte de nuestro automaton necesario al funcionamiento, se inscribe como una apuesta al acontecimiento que está siempre en el porvenir, contingente, fuera de todo cálculo y de todo saber.
La FAPOL fue creada por J.-A. Miller, en paralelo a la Eurofederación de Psicoanálisis, como un instrumento, un recurso frente a los embates que sufre el psicoanálisis en la época. Podemos decir, que a imagen y semejanza del Campo freudiano, ella funciona en red y su vocación es el trabajo federativo entre las escuelas de América Latina, allí radica su fuerza de trabajo, que es necesario preservar y fortalecer. Sin embargo, tal como recordaron tanto Ricardo Seldes como Fernanda Otoni en distintos momentos, me sorprende a mí también que haya colegas, miembros y no miembros de las escuelas, que no saben bien qué es la FAPOL, cuál es su función, cuáles las razones de su existencia. FAPOL, como todo significante, en tanto tal, no significa absolutamente nada. Lo que cuenta es el uso que hacemos del mismo, el uso libidinal, lo cual va mucho más allá de las gestiones de organización que son siempre secundarias.
Deseamos una FAPOL federativa y plural, donde se puedan escuchar las voces de los miembros y no miembros de las escuelas, de los más experimentados y los más jóvenes, con menos experiencia y menos saber acumulado, pero mucho más cercanos a los síntomas de la época, ellos son «la placa sensible», tal como nos enseñó Christiane Alberti cuando nos presentó la Nueva Política Juventud. Queremos una FAPOL con sus pies inmersos en el tejido social de cada rincón de Latinoamérica, pero con una escucha y una lectura orientadas por el discurso analítico para hacerlo existir cada vez, en cada lugar. Una FAPOL que reconozca los síntomas del discurso amo de la época, que sepa conversar con él pero no para reproducir sus deseos de dominación siempre presentes, sino para traerle la peste -al decir de Freud-, para hacerle saber al amo de turno que el misterio del ser hablante es el cuerpo que habla, que «lo real es el misterio del inconsciente»[3].
Los observatorios, creados bajo la presidencia de Mauricio Tarrab en el 2014, tienen una función precisa: observar y elucidar el estado de un tema en la cultura en un momento y un lugar determinados, para ponderar las diferencias que atraviesan nuestro continente, teniendo en cuenta la heterogeneidad de los contextos en los que practicamos el psicoanálisis y orientar, si fuera necesario, cómo intervenir[4]. Ellos son puntuales, sobre un determinado tema candente de la actualidad, sus aportes vuelven a las escuelas -como acabamos de experimentar- para que ellas se sirvan de ese saber cuando les sea necesario, y finalmente se disuelven cuando han concluido su función para dar lugar a otros nuevos. Se trata de una erótica de los observatorios con un dinamismo del que hoy nos servimos.
Las tres redes de la FAPOL, REAL, RUA y RPA, constituyen redes de trabajo entre colegas de las tres escuelas que comparten un interés común con relación a campos de la práctica y de la transmisión del psicoanálisis específicos: el autismo, el psicoanálisis aplicado, la presencia del psicoanálisis en la universidad. El bureau de la FAPOL acompaña, orienta y sostiene sus iniciativas y propuestas para que el trabajo federativo sea un sostén en la tarea que cada uno de los colegas mantiene en sus ámbitos de trabajo y de práctica analítica.
Las dos publicaciones de la FAPOL, Lacan 21 y Cythère tienen una función y una orientación precisas en la transmisión del psicoanálisis en la actualidad. Han nacido además la Colección de los Observatorios de la FAPOL -como pudieron ver- y la publicación del último ENAPOL. Vamos a dar continuidad a cada una de ellas ya que son un instrumento fundamental para nuestra transmisión.
Tal como dijo una vez nuestro querido Ricardo Seldes cuando asumió la presidencia de la FAPOL en el 2022, «nuestra incidencia en lo social se puede resumir en lo que llamamos la defensa del psicoanálisis y en actualizar los instrumentos para extender el filo cortante de la verdad freudiana»[5].
El bureau acompañará cada espacio de trabajo, para posibilitar y sostener una conversación federativa permanente, la cual es una marca del «estilo FAPOL».
En este sentido, y porque la lógica de la permutación atraviesa todos los espacios de trabajo, junto con mis colegas María Hortensia Cárdenas, que asume hoy como Vicepresidenta de la FAPOL, y Elisa Alvarenga, que asume hoy como Secretaria y ha sido la primera presidenta de la FAPOL en el año 2012, queremos anunciarles los nombres de los nuevos responsables de las tres secretarías que trabajarán junto al bureau: Celeste Viñal en la Tesorería, Andrea Améndola en Medios y difusión, y Gerardo Battista en Traducción y edición, acompañado por Mónica Lax para el trabajo de edición y Silvia Jacobo para las traducciones. Cada uno armará sus equipos de trabajo compuestos de manera federativa.
Por otro lado, queremos presentarles a quienes asumirán la responsabilidad de las redes por el periodo 2026-2028. Ellos se ocuparán de dar continuidad al trabajo que venimos realizando así como también inventar nuevas propuestas. Por este motivo, a partir de haber conversado el bureau saliente y el bureau entrante y con el acuerdo del Consejo de la FAPOL, implementamos una permutación por mitades. Esto es: cada red tiene seis responsables, dos por cada escuela que orientan y sostienen el trabajo. Para garantizar la continuidad, en cada red hemos propuesto la permutación de un miembro (el más antiguo) de cada escuela y la permanencia de otro (quien permutará al concluir esta gestión), lo cual fue posible en la mayoría de los casos. Entonces, los colegas que ahora serán los responsables son los siguientes:
RUA: Fernando España y Giselle Cardozo por la NEL, Virginia Carvalho y Antonio Teixeira por la EBP, y Roxana Vogler y Yanina Mazzoni por la EOL.
RPA: Viviana Berger y Fabiana Chirino por la NEL, Musso Greco y Iordan Gurgel por la EBP, y María Laura Errecarte y Soledad Arrieta por la EOL.
REAL: Lizbeth Ahumada y Elida Ganoza por la NEL, Valéria Ferranti y Cristina Vidigal por la EBP, y Silvia Tendlarz y Patricio Alvarez Bayón por la EOL.
Deseamos contarles también la buena nueva sobre el próximo XIII ENAPOL, XXV Encuentro Internacional del Campo Freudiano. Será en Buenos Aires, del 14 al 16 de mayo del 2027, en el Hotel Sheraton, un lugar que tiene una historia para el Campo Freudiano y la AMP[6]. Recientemente en París, en conversación con J.-A. Miller, en un encuentro de deseo y de invención, y a partir del campo temático que habíamos elaborado junto al bureau entrante, precipitó un tema precioso, eminentemente clínico, que atraviesa la enseñanza de Lacan desde el inicio hasta el final, que se inscribe en la relación al lenguaje y a lo imposible de decir, que hace el nudo del inconsciente con el síntoma y el fantasma. Eso que también Freud supo leer tempranamente como la verdad mentirosa y que está en la causa misma del inconsciente como tal. El tema entonces: Malentendidos durante la experiencia analítica, y un equipo potente -que ya ha comenzado a trabajar para armar las comisiones de trabajo- con Andrea Zelaya como Directora General, y una Comisión de dirección compuesta por: Gabriela Urriolagoitia por la NEL, Flavia Cera por la EBP y Eugenia Serrano por la EOL. ¡Estén atentos, estén preparados, estén listos para disfrutar! Será en menos de un año, será un gran acontecimiento… ¡Será una verdadera fiesta lacaniana en América Latina!
Para concluir, deseo agradecer especialmente a Christiane Alberti, a J.-A. Miller y a Eve Miller por la confianza que han depositado en mí, siento una enorme responsabilidad. A Ricardo Seldes por su disponibilidad y su cercanía de siempre, con él trabajaremos juntos y mucho. A Flory Kruger que siempre acompaña con entusiasmo y alegría la vida de la FAPOL. Agradezco a todos los que han colaborado en la organización de estos dos días de trabajo y a todos los aquí presentes y del Zoom por sostener con su presencia este acto político.
Espero estar a la altura de la función que me toca, pero espero también contar con el acompañamiento de cada uno de ustedes en cuanto están concernidos por la causa analítica. Esto quiere decir que espero tenerlos cerca, que nos hablen, que nos escriban, que acerquen sus sugerencias, sus propuestas y también sus críticas o advertencias cuando les parezca que no sabemos leer eso en lo que estaremos embrollados. Sólo así podremos llevar adelante un verdadero trabajo federativo.
Finalmente, quiero recordar las palabras de Judith Miller. Si estamos aquí es porque compartimos «el sentimiento de que la enseñanza de Lacan es aún un combate que no está ganado, que no hay laureles sobre los cuales descansar, y que la apuesta es la orientación misma del psicoanálisis para los tiempos que vienen»[7]. Y podríamos aún preguntarnos por qué. Respondo con Lacan. Porque «el psicoanálisis es una práctica delirante, pero es lo mejor de que se dispone actualmente para hacer tener paciencia a esa incómoda situación de ser hombre»[8]… me permito también agregar, en los tiempos que corren, la incómoda situación de ser mujer.
Cuando comencé a escribir estas palabras no sabía con qué título presentarlas. Ahora, que me he escuchado decir ante ustedes lo que me causa y me orienta, ahora que percibo que la FAPOL es finalmente una experiencia libidinal, fuerza vital del impulso deseante, creo que esta presentación podría tener por título: «una erótica para la FAPOL».
Gabriela Camaly
[1] Miller, J.-A., La erótica del tiempo, 8 de abril de 2000, Tres Haches
[2] Miller, J.-A., ¿Reinventar la escuela? Preguntas porteñas, Grama
[3] Lacan, J., Seminario 20, p.158
[4] Tarrab, M., Intervención en el acto de permutación de la FAPOL 2022, en línea: https://FAPOL.org/institucional/acto-de-permutacion/
[5] Seldes, R., https://FAPOL.org/institucional/acto-de-permutacion/
[6] Los poderes de la Palabra, 1996; El peso de los ideales, 1998; La sesión analítica, 2000.
[7] Miller, J., ¿Qué es la fundación del campo freudiano?, en línea: https://FAPOL.org/institucional/campo-freudiano/
[8] Lacan, J., Apertura de la Sección clínica de París, pronunciada por Lacan en Vincennes el 5 de enero de 1977